AMOR-SACRIFICIO

IMG-20160927-WA0014[1]

Confundir estos dos conceptos, nos lleva a sacrificarnos y pedir sacrificio a los demás inconscientemente y generalmete envuelto con lazos y corazones.

¿Por qué lo llamas amor cuando quieres sacrificio?

En nuestras relaciones con los demás, demasiadas veces confundimos “cede por mí” con “me ama”.

Hoy por ti y mañana por mí, en el equilibrio de esta premisa falsa encontramos el equilibrio en nuestras relaciones.

Nos sacrificamos y relacionamos con los demás siempre que nos den algo a cambio, generalmente una devolución óptima de la idea que tengo de mi mismo.

Mis hijos, mis padres, mis amigos, mi pareja, todos ellos los considero parte de mi identidad solo hay que darse cuenta que si uno de ellos hace algo que considero ridículo yo me siento ridículo y enseguida paso a corregirle, cosa que no pasa con el vecino de enfrente por que no me da identidad, a no ser que no se adapte a como yo interpreto que tendría que ser de glamuroso el edificio en el que vivo y dicho vecino no se adapte a la idea que yo tengo de cómo debería ser la comunidad de vecinos.

Esta manera de relacionarnos, aunque sea inconsciente, nos hace sentir egoístas y para salir de ese mal estar que nos genera ese sentir, inventamos otra idea “EL SACRIFICIO”

Y CONFUNDIMOS amor por sacrificio,

Nos vendieron y compramos la idea del sacrificio. Se ha ido cultivando esta idea durante generaciones y generaciones hasta nuestros días. El sacrificio es un valor al alza en nuestras mentes. Ocupa todavía un amplio espacio en nuestro conjunto de creencias sobre cómo funcionan las relaciones. Unimos erróneamente la idea del amor a la idea del sacrificio. Observa las frases siguientes y valora si son para ti ciertas:

Una relación sentimental no puede prosperar si ambos no se sacrifican.

Por los hijos hay que sacrificarse continuamente.

El trabajo o los estudios conllevan sacrificio.

Verás que tienes un buen amigo, cuando sea capaz de sacrificarse por ti.

Para estar delgado y a la moda, debes sacrificarte.

El sacrificio de hoy es el triunfo de mañana.

Según el diccionario “sacrificio o sacrificarse” está unido a palabras como aguantarse, abstenerse, renunciar, privarse, conformarse, matar, padecer, ser generoso, ofrenda, mártir, victima, ser paciente…

Los antónimos que hemos encontrado de “sacrificio y sacrificado” tienen estas otras palabras

Beneficio, comodidad, egoísmo, ganancia, rebelarse, opresor y ventaja.

Con tanto sacrificio como hemos hecho, apoyando y actuando esta idea durante generaciones, el mundo debería de ser ya el paraíso. No tenemos más que echar un vistazo primero a nosotros mismos y después a nuestro alrededor y analizar toda la felicidad auténtica que nos trajeron los momentos de sacrificio. Mira a tu alrededor la felicidad que acarrea el sacrifico, el desvivirse por…. (¿Desvivirse es dejar de vivir?)

No solo nos sacrificamos continuamente por los demás como supuesta muestra de nuestro amor incondicional por ellos, (como te quiero, yo me sacrifico, mira cómo lo hago…) resulta que además este esquema mental funciona en las dos direcciones de modo que también exigimos continuamente a los demás que se sacrifiquen por nosotros, como hecho fehaciente de que nos quieren (deberías hacer esto, decir lo otro, prestarme atención…sacrificarte por mi). Esta locura colectiva y generaliza ha hecho que no seamos capaces de llamarla locura y vemos que lo raro es lo otro; el no sacrificarse es sinónimo de ser egoísta y buscar solo tu propio beneficio.

Ser demandante activo de sacrificio u ofrecerte como víctima que se sacrifica, a fin de cuentas es la misma creencia en el binomio sacrificio-amor, es el terreno donde das rienda suelta a tus artimañas para manipular a diestro y siniestro, incluido a ti mismo. Tienes tantas cosas para poder sacrificar….tu salud, tu tiempo, tu dinero, tu libertad, tus sueños, prioridades, intereses….

Así seguimos en el juego de la rabia y el enfado a cambio de tu “no sacrificio” que es donde terminan todas las relaciones (pareja, amigos, laborales…) en las que la moneda de cambio es el sacrificio.

Aunque no creas del todo esta idea, al menos debes contemplar la posibilidad de que puedes elegir entre vivir tu vida desde el sacrificio o desde el amor como comprensión, en la medida que tu te des permisos podrás dar a los demás, en la medida que tu te aceptes y aceptes tu realidad podrás aceptar la de los demás, en la medida que te respetes, que te valores…que te comprendas, podrás extenderlo a los demás y sin sacrificios de ninguna clase.

Ánimo!!

3 Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.